Las cajas populares son instituciones financieras denominadas jurídicamente Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo, que requieren autorización para operar y responden a las necesidades de un amplio sector de la población que no tiene acceso a la banca tradicional.
Ante todo debemos hacer una aclaración: debemos tomar con pinzas el concepto que abarca una Caja de Ahorro Popular. No se trata de meros bancos o bancas tradicionales, donde una persona puede solicitar préstamos, ahorrar su dinero o invertir fondos; sino que por el contrario, tienen funciones diferentes. Pasemos a ver…
Una de las principales diferencias que existe con la banca tradicional es que entre bancos y sociedades cooperativas los socios tienen que realizar el pago de una cuota inicial, denominada “parte social” o “aportación social”, la cual va a formar parte del capital de la Cooperativa. Al pagar esta cuota (cuyo promedio es de $300) se recibe un certificado de aportación. En cambio si concurrimos a los bancos privados veremos que la apertura de una caja de ahorro es gratuita, seguramente la entidad nos pedirá asociar el producto con otros que ellos mismo ofrecen (préstamos, hipotecas, seguros de vida, etc) y sólo deberemos pagar las comisiones y gastos pertinentes.
Este tipo de caja de ahorro, las populares, pueden pertenecer a dos figuras distintas:
- Sociedades Financieras Populares (SOFIPO): tienen fines de lucro y tienen por objeto el ahorro y el crédito popular, se rigen por la Ley de Ahorro y Crédito Popular (LACP) y la Ley de Sociedades Mercantiles (LSM). Ofrecen servicios financieros tanto a personas como a micro, pequeñas y medianas empresas que se encuentran excluidas de los sistemas tradicionales de crédito.
- Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo (SCAP): no tienen fines de lucro. Están integradas por personas físicas con intereses comunes y su objeto es realizar operaciones de ahorro y préstamo con sus socios, para satisfacer sus necesidades individuales y colectivas, mejorando así las condiciones de vida de ellos y sus familias.
Las SCAP implican un grado de mayor de seguridad para sus socios, existe una especie de seguro o cobertura de hasta $111,000 por socio ahorrador, en caso de que la cooperativa declare su disolución y liquidación.
La mayoría de los contratos de ahorro o inversión de las sociedades cooperativas cuentan con una cláusula de reciprocidad, donde el socio acepta que sus ahorros sirvan como base para el otorgamiento de préstamos. Mientras el ahorro se encuentra en reciprocidad se generan intereses. Hay que tener en cuenta que no se podrán hacer retiros de esta cuenta hasta que se haya liquidado el préstamo.
La Economia




muy buena informacion, no se entiende porque no hemos progresado en este rubro delas cajas de ahorro, con ello nos podriamos efender de la enorme carga que nos genera la banca